La nariz, por ser un elemento de nuestra anatomía que se encuentra en el centro de nuestra cara, tiene una profunda importancia a la hora de describir el aspecto físico de una persona.
Para ser considerada perfecta, debe cumplir una serie de parámetros muy específicos en cuanto a su longitud, ángulos y forma. Cuando alguno de estos aspectos se desvía de lo común y “normal” surge en el individuo una situación que puede desembocar, si no se pone solución, en problemas de tipo psicológico.
La rinoplastia es una intervención quirúrgica para corregir estéticamente la forma de la nariz (grande, larga, caída, ancha, etc.). La rinoplastia (o cirugía de nariz) se efectúa a través de incisiones en el interior o exterior de la nariz (según técnica).

Duración del procedimiento:
De 1 a 2 hrs.

Anestesia:
Local y sedación.

Hospitalización:
Con o sin ingreso.

Efectos secundarios:
Taponamiento nasal de 24 h. a 72 h., según los casos. Férula de escayola durante 7 a 10 días. Equimosis e hinchazón alrededor de los ojos que ceden progresivamente, generalmente en una semana. No hay dolor en el post-operatorio, solo las molestias provocadas por las circunstancias descritas en los puntos anteriores. Los puntos internos de la nariz se caen a los 7- 10 días. Recuperación laboral, 1 – 2 semanas, deportiva, 2 – 3 meses.

Riesgos:
Los riesgos de la rinoplastia son los de cualquier otra cirugía, con complicaciones raras como hemorragias, infecciones

Recuperación:
A los 12 días el operado ya está “presentable”

Duración de los resultados:
Permanente. Al cabo de 2 – 6 meses se puede obtener una idea aproximada del resultado definitivo. El resultado final no podrá ser evaluado correctamente hasta que haya transcurrido unos 10 meses, hasta 1 ano en algunos casos, desde la intervención.

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